Autenticación
Un registro puede existir y aun así fallar.
SPF, DKIM y DMARC pueden estar publicados en tu DNS y aun así no alinear en el correo que realmente envías. “Tenemos DMARC” no dice nada por sí solo: lo que importa es si pasa en los encabezados reales que llegan a Gmail.
Estar presente no es estar protegido.